Estonia y su Identidad Virtual “e-Residency”

E-Residencia
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Estonia es uno de los países más tecnológicos de la Unión Europea, esto es una realidad. Tanto es así que desde hace unos años solamente existen tres trámites que no se pueden realizar a través de Internet: casarse, comprar una casa y divorciarse. De hecho, una nueva iniciativa pretende un llamamiento a emprendedores y startups para que fijen allí su domicilio social y fiscal, o como a ellos les gusta denominar su e-residencia.

Link de la Iniciativa

https://s3.eu-central-1.amazonaws.com/ereswhitepaper/e-Residency+2.0+white+paper+English.pdf

¿Qué es un domicilio?

Si acudimos a un concepto coloquial, el domicilio se entiende como el lugar dónde vivimos, dormimos y disfrutamos de nuestra intimidad, es tan importante que la inviolabilidad del mismo se encuentra regulada en la constitución en el artículo 18.2 y supone una de las mayores garantías del Estado para con el ciudadano.

En efecto, la fijación del domicilio sirve, según los casos:

  1. Para determinar la Ley aplicable. No es lo mismo vivir en Navarra que vivir en La Rioja, en España rigen diferentes derechos además del Derecho Común, y resulta vital conocer el domicilio y la vecindad de cada persona.
  2. Para fijar la competencia de los jueces o autoridades administrativas, existen reglas que fijan qué Tribunal debe conocer dependiendo de dónde radica el domicilio.
  3. Para indicar el lugar donde han de efectuarse válidamente las notificaciones a la persona. A efectos de notificaciones el domicilio resulta importante, ya que de realizarse la notificación en lugar distinto al designado como domicilio, dicha notificación será nula.
  4. Para precisar el lugar del cumplimiento de las obligaciones de cada parte en materia de derecho internacional privado.
  5. El domicilio es una noción fundamental que determina la ley que rige la capacidad de hecho de la persona.

¿Cuantos tipos de domicilios existen?

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Domicilio de las personas físicas

El concepto jurídico de domicilio puede ser el del lugar en que un persona centraliza el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones. Ese domicilio real es voluntariamente elegido por el sujeto, y su realidad y veracidad es una cuestión fáctica y fácilmente comprobable por hechos que denoten la residencia habitual, como dice el artículo 40 del Código Civil:

“Para el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones civiles, el domicilio de las personas naturales es el lugar de su residencia habitual, y, en su caso, el que determine la Ley de Enjuiciamiento Civil.”

Social

No solo resulta vital la fijación del domicilio para los ciudadanos (las personas físicas), sino que es importante que las sociedades (personas jurídicas) fijen su domicilio (social).

Así el artículo 9, apartado primero de la Ley de Sociedades de Capital, indica que las sociedades de capital “fijarán su domicilio dentro del territorio español en el lugar en que se halle el centro de su efectiva administración y dirección, o en el que radique su principal establecimiento o explotación.

Fiscal

Si acudimos al artículo 48 de la Ley General tributaria, en su apartado primero, nos indica como “el lugar de localización del obligado tributario en sus relaciones con la Administración tributar”

Del mismo modo en sus apartado segundo establece que será domicilio fiscal:

a) Para las personas físicas, el lugar donde tengan su residencia habitual. No obstante, para las personas físicas que desarrollen principalmente actividades económicas, en los términos que reglamentariamente se determinen, la Administración tributaria podrá considerar como domicilio fiscal el lugar donde esté efectivamente centralizada la gestión administrativa y la dirección de las actividades desarrolladas. Si no pudiera establecerse dicho lugar, prevalecerá aquel donde radique el mayor valor del inmovilizado en el que se realicen las actividades económicas.

b) Para las personas jurídicas, su domicilio social, siempre que en él esté efectivamente centralizada su gestión administrativa y la dirección de sus negocios. En otro caso, se atenderá al lugar en el que se lleve a cabo dicha gestión o dirección.

La diferencia radica en que mientras que el domicilio social es el lugar donde se desarrolla la actividad de la empresa, el domicilio fiscal será donde se reciben las notificaciones de la Agencia Tributaria. Pero la diferencia más notable es que el domicilio social es de conocimiento público, mientras que la dirección fiscal pertenece al ámbito privado.

Domicilio Virtual

Es el lugar o lugares que una persona (física o jurídica) usa o designa para contactar con otras a través de Internet o usando cualquier otro medio que ofrece la tecnología actual.

En este punto recojo lo expresado por @rosalesnotario, quien con detalle, explica cual debe ser considerado como domicilio virtual. Siendo estos el propio Host, cualquier dispositivo electrónico -siguiendo esta hipótesis tendríamos tantos domicilios virtuales como dispositivos con dirección MAC- desde dónde contactamos con el resto o nos podrían contactar. Y por último nuestro propio domicilio, siendo este el lugar dónde interactuamos con los dispositivos.

De esta última hipótesis cabe decir, qué si yo estoy siendo notificado por la Agencia Tributaria a mi email, y lo consulto vía smarphone y estoy en plena calle, eso conlleva que ¿la calle es mi domicilio virtual?. Parece más acertado bajo mi perspectiva que sean mis dispositivos o los servicios electrónicos que tengo suscritos mis domicilios virtuales.

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Entonces con todo esto ¿Qué es lo que propone Estonia?

Con esta iniciativa, se pretende proporcionar una “identidad” a cualquier ciudadano del mundo que lo solicite de manera online. Una vez solicitada y realizados los trámites oportunos, se consigue una tarjeta de identidad para operar en el territorio Estonio.

La medida no afecta solamente a los ciudadanos sino que es extensible a empresas, emprendedores y startups que se quieran instalar en el territorio Estonio. Y es que la fiscalidad de este territorio es rentable -la mitad que en el resto de la UE-.

Las empresas allí residenciadas no pagan un solo euro de impuesto de sociedades si reinvierten los beneficios. Y si deciden cobrarlos, abonan al fisco como máximo un 20% de la ganancia. Nada que ver con el 34% de Francia y Bélgica o el 30% de Alemania.

Si añadimos al factor fiscal, la rapidez, y la poca burocratización Estona, en tan solo 1 mes estás operando en un país de la UE, a un coste inmejorable. Del mismo modo esta iniciativa supone para una empresa que no pertenezca a la UE, una entrada rápida a los mercados Europeos.

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No obstante,esta tarjeta de identidad no supone, la concesión de la nacionalidad del país ni por su supuesto que se adopte el estatus de ciudadano europeo.

Conclusión

A nuestro juicio, no debemos confundir domicilio virtual con residencia virtual. Son conceptos que se encuentran muy relacionados ya que cualquier gestión que realice un emprendedor desde cualquier país del mundo para administrar su empresa “residida” en Estonia deberá realizarla mediante el uso de un domicilio virtual.

Por supuesto la e-residencia parece que se puede asemejar mas a un cambio o fijación de un domicilio social por razón de una fiscalidad mas permisiva que a la fijación del domicilio para personas físicas, ya que como se ha dicho anteriormente no comprende la atribución de derechos, más allá de los necesarios para poder operar en el mercado europeo.

Y si esto último es cierto… ¿Esas empresas residenciadas podrán ser beneficiarias de la libertad de circulación por toda la UE? ¿Tendrán los mismos derechos que las empresas afincadas en Francia, Alemania o España?

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