¿Tienen las principales plataformas de streaming cláusulas abusivas? (I)

¿Tienen las principales plataformas de streaming cláusulas abusivas? (I)
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Este trabajo es parte del que fue publicado en la Revista Electrónica del Departamento de Derecho de la Universidad de La Rioja (REDUR):

MORA ASTABURUAGA, A. y PRADO SEOANE, J.A., «Estudio comparativo de las condiciones generales de la contratación de las principales plataformas de reproducción de vídeo en streaming: cláusulas potencialmente abusivas», REDUR15, diciembre 2017, págs. 175-188. I SSN 1695-078X

Introducción

La tecnología streaming (transmisión) ha supuesto desde hace unos años una revolución en el ámbito del entretenimiento doméstico, así como una herramienta muy útil para multitud de empresas, que han hecho de esta tecnología su fuente de riqueza. Tanto es así que no es de extrañar que existan multitud de plataformas que ofrecen servicios en streaming.

La razón por la que las plataformas de streaming se han integrado en nuestra vida cotidiana es porque permiten al consumidor disfrutar de los contenidos digitales sin un horario predeterminado y sin pausas para publicidad (como sí pasa en los medios de telecomunicaciones ordinarios), y, además, con una amplia oferta no solo de contenidos, sino de modos de prestar el servicio, adaptándose así a las necesidades concretas de sus usuarios, existiendo desde plataformas gratuitas hasta plataformas de pago; desde plataformas de suscripción mensual para disfrutar de un amplio catálogo hasta plataformas en las que se alquilan o compran contenidos concretos; desde plataformas que producen sus propios contenidos hasta plataformas en que son los propios usuarios quienes generan el contenido… Sin embargo, este tipo de plataformas tiene algo en común: que están dirigidas exclusivamente a consumidores[1].

De este modo, debido a la novedad de este tipo de plataformas es importante realizar un estudio de sus condiciones generales de la contratación (en adelante CGC) en aras de comprobar en qué medida respetan el ordenamiento español en materia de consumo, y, por tanto, en qué medida integran en sus CGC cláusulas abusivas o no, o condiciones que favorezcan situaciones de falta de conformidad[2] entre lo contratado y el servicio realmente prestado.

Así pues, vamos a proceder a realizar un estudio comparativo de las CGC de las plataformas que hemos considerado más interesantes[3], que son las de: «Netflix»; «Amazon Prime Video»; «Rakunten TV»[4]; «YouTube»; y «HBO España».

En este sentido, estudiaremos las cláusulas que se encuentran comúnmente en este tipo de condiciones generales, así como una referencia a aquellas que, aun encontrándose solamente en una plataforma, tienen un interés especial.

Cláusulas abusivas más comunes.

Establecimiento de limitaciones geográficas[5].

Hasta hace unos meses esta cláusula no representaba ninguna actividad abusiva, y, de hecho, es una de las cláusulas más frecuentes en las CGC de las plataformas streaming, sin embargo, es necesario apuntar que esta práctica tan frecuente se va a ver, al menos, limitada por la política europea de Mercado Único Digital. De este modo, encontramos que cuando sea aplicable el Reglamento para garantizar la portabilidad Transfronteriza[6] a partir del 20 de marzo de 2018 se pretende suprimir este tipo de conductas que impiden al consumidor disfrutar de los servicios en un estado miembro que no sea el de su residencia[7], de modo que devendrán directamente ilícitas al contravenir una norma imperativa, sin necesidad de tener que ponderar su carácter abusivo.

Libertad del proveedor para modificar tanto los contenidos como el servicio[8].

Es muy frecuente encontrar en las CGC de plataformas de streaming la inserción de una cláusula en la que se otorgue total libertad a la propia plataforma de modificar, sin previo aviso, tanto los contenidos como el propio servicio en sí.

Así, en primer lugar, debemos considerar si la libertad de modificación de contenidos digitales es una cláusula abusiva, para lo que debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿es la biblioteca de contenidos contenido esencial del contrato?

Debemos partir de que el contenido esencial del contrato de suministro de contenidos digitales es la puesta a disposición del consumidor de un catálogo (considerablemente amplio) de contenidos de digitales (en las plataformas que hemos seleccionados hablamos tanto de series, como películas y documentales), sin embargo, no podemos considerar, en principio, que sea contenido esencial la presencia de uno o varios contenidos digitales específicos dentro de ese catálogo.

Sin embargo, nos encontramos frecuentemente con campañas publicitarias de las plataformas streaming en las que se destaca la importancia de ciertas series como reclamo publicitario (por ejemplo, la serie «Juego de tronos» para HBO; «Narcos» para Netflix…), por lo que podríamos considerar que, en el caso de que una plataforma suprima de su catálogo dicho contenido publicitado podría considerarse la aplicabilidad del art. 61 TRLGDCU[9], y, por tanto, la exigencia de integración de la publicidad en la oferta.

Asimismo, si el consumidor consigue demostrar que la presencia de un determinado contenido en dicha biblioteca fuera la razón de que contratara dicho servicio, y así se lo comunicara al proveedor (y este aceptara), podríamos considerar que existe una falta de conformidad con el contrato si se suprimiera dicho contenido digital del catálogo, en cuanto a que podríamos considerar que dicho contenido dejaría de ser apto para el uso concreto requerido por el consumidor (art. 2.2 b) Directiva 99/44, art. 116 TRLGDCU y art. 6.1 b) PDCDig.[10]).

Además, es importante destacar el art. 15 PDCDig., pues éste establece un régimen para la modificación de contenidos digitales que permite esta modificación siempre que se den unos supuestos concretos que exigen, al menos, la información suficiente al consumidor de esta modificación con el fin último de que el consumidor, al menos, tenga la opción de cancelar su subscripción sin consecuencias económicas para él[11].

Por último, debemos considerar el carácter de estas cláusulas cuando, además de establecer la libre modificación del contenido, también permite al proveedor la modificación del servicio en sí. Entendemos en este caso que será válido siempre que se informe al consumidor de la modificación del servicio de una forma y con una antelación suficiente[12].

Sin embargo, en la práctica nos encontramos con cláusulas en las que se establece esta libertad de modificación del servicio sin necesidad de información al consumidor. Es cierto que dichas modificaciones del servicio pueden ser modificaciones accesorias como, por ejemplo, cambiar únicamente el aspecto de la plataforma, pero hay que considerar que la amplitud de esta cláusula abarca la modificación de todo el servicio, esto es, por ejemplo, que una plataforma que preste sus servicios mediante compraventa o alquiler de contenidos digitales y se cambie a un servicio de suscripción; o mejoras que supongan la ralentización del dispositivo utilizado para la reproducción del contenido.

De este modo, debemos considerar que, en la medida en que este tipo de cláusulas, en la práctica, exime al empresario de informar de este tipo de modificaciones pueden generar situaciones de falta de conformidad y, por tanto, el consumidor deberá acudir al sistema establecido en los arts. 65 y 97 TRLGDCU y, en el momento en que se apruebe la PDCDig., a sus arts. 12 a 14.

Asimismo, el art. 85.3 TRLGDCU establece que serán abusivas las cláusulas que «reserven a favor del empresario facultades de interpretación o modificación unilateral del contrato, salvo, en este último caso, que concurran motivos válidos especificados en el contrato», de modo que entendemos que las cláusulas examinadas entrarían, objetivamente, dentro de lo dispuesto en este artículo, pues se dota de libertad al empresario de modificar el contrato (al poder modificarse los contenidos en determinados casos y el propio servicio) sin motivación alguna y sin necesidad de información, no estableciéndose en las propias condiciones generales causas tasadas de modificación contractual.

Falta de información respecto de los dispositivos compatibles con la plataforma[13].

Es también muy habitual encontrar en estas plataformas cláusulas que contravienen todo tipo de obligación de información precontractual, pues, a pesar de la obligación que tienen de especificar en sus condiciones generales cuál es el software necesario para poder utilizar la plataforma o, incluso, cuáles son los dispositivos compatibles con dicha plataforma, lo que conlleva una infracción del deber de información del proveedor en cuanto a la interoperabilidad y la funcionalidad[14] de las plataformas[15] establecido en los arts. 60 y 97 TRLGDCU.

Asimismo, es destacable que existen plataformas que, para dar apariencia de que sí informan al consumidor de todo lo relativo a interoperabilidad y funcionalidad de la plataforma insertan links en las CGC que remiten a otras páginas web que informan de los requisitos necesarios que debe cumplir el dispositivo del consumidor para poder acceder a los contenidos digitales prestados por las plataformas streaming. Sin embargo, en la práctica, las páginas a las que remiten estos enlaces no presentan la totalidad de la información necesaria para conocer los requisitos de funcionalidad e interoperabilidad, teniendo que acceder a varias páginas web distintas para acceder a esta información.

De este modo, podría aplicarse cierta falta de transparencia en cuanto a la información precontractual al no constar tal información donde debería, lo que conllevaría una infracción de los deberes de información establecidos en los artículos 60.1.i, y 97.1. s) y t) TRLGDCU, que puede derivar, además, en una falta de conformidad ex art. 116 TRLGDCU.

También es importante destacar que algunas de estas plataformas ni siquiera establecen un enlace operativo para conocer esta información, por lo que incumplirían este deber de información precontractual en todo caso.

Exclusión de responsabilidad en supuestos de calificación incorrecta del contenido[16].

Hemos encontrado también, en varias de estas plataformas, una cláusula que exonera al empresario de cualquier tipo de responsabilidad derivada de la incorrecta clasificación de estos contenidos. Sin embargo, entendemos que, en la medida en que este tipo de errores de clasificación pueden generar situaciones perjudiciales para el consumidor[17] no podrá eximirse totalmente de su responsabilidad y, por tanto, debemos considerar la abusividad de dicha cláusula ex art. 86.1 TRLGDCU.

Podeis seguir aquí con el artículo sobre cláusulas abusivas


Bibliografía

  • Bercovitz Rodríguez Cano, R. (Cord.), Comentario del texto refundido de la Ley general para la defensa de los consumidores y usuarios y otras leyes complementarias, 2ª Ed., Thomson Reuters Aranzadi, Pamplona, 2015.
  • Cámara Lapuente, S. (Cord.), Comentarios a las normas de protección de los consumidores, Madrid, Colex, 2011.
  • Cámara Lapuente, S., «La nueva protección del consumidor de contenidos digitales tras la Ley 3/2014, de 27 de marzo», en Revista CESCO de Derecho de Consumo, núm. 11, 2014.
  • Cámara Lapuente, S., «El régimen de la falta de conformidad en el contrato de suministro de contenidos digitales según la Propuesta de Directiva de 9.12.2015», en InDret, 3, Barcelona, 2016.
  • de León Arce, A. (Dir.), Derechos de los consumidores y usuarios. Doctrina, normativa, jurisprudencia, formularios. Tomo I., 3ª Ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2016.
  • Sosa Olán, H., El derecho de desistimiento como mecanismo protector del consumidor en la contratación electrónica, Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 2015.
  • Spindler, G., «Contratos de suministro de contenidos digitales: ámbito de aplicación y visión general de la Propuesta de Directiva de 9.12.2015», en InDret, núm. 3, 2016.

Condiciones generales de la contratación


[1] Encontramos al menos una cláusula en las condiciones generales de la contratación de las plataformas streaming más importantes en las que se establece que el uso será únicamente personal, prohibiéndose cualquier tipo de uso con fines comerciales.

[2] Son muy ilustrativos para conocer el régimen general de falta de conformidad tanto actual como el previsible con la entrada en vigor de la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a ciertos contratos de suministro de contenidos digitales, 9.12.2015, COM(2015) 634 final (en adelante PDCDig.) los siguientes artículos: en cuanto al régimen actual Cámara Lapuente, S., «La nueva protección del consumidor de contenidos digitales tras la Ley 3/2014, de 27 de marzo», en Revista CESCO de Derecho de Consumo, núm. 11, 2014. En cuanto al régimen que establece la PDCDig., podemos ver Cámara Lapuente, S., «El régimen de la falta de conformidad en el contrato de suministro de contenidos digitales según la Propuesta de Directiva de 9.12.2015», en InDret, núm. 3, 2016 y Spindler, G., «Contratos de suministro de contenidos digitales: ámbito de aplicación y visión general de la Propuesta de Directiva de 9.12.2015», en InDret, núm. 3, 2016.

[3] En función de la tipología en la que se integran y su fuerza dentro del mercado español e internacional.

[4] Antes denominada «Wuaki TV», nombre por el que era más conocida.

[5] Cláusula 4.3 CGC de «Netflix»; cláusula 3 CGC de «Amazon Prime Video»; cláusula Condiciones de alta y operatividad del servicio CGC «Rakunten TV»; cláusula 2.1 CGC «HBO España».

[6] Reglamento (UE) 2017/1128 del Parlamento Europeo y del Consejo de 14 de junio de 2017 relativo a la portabilidad transfronteriza de los servicios de contenidos en línea en el mercado interior.

[7] Vid. considerandos 1, 3, 4 y 13.

[8] Cláusula 4.4 CGC de «Netflix»; cláusulas 6.d y 6.e CGC de «Amazon Prime Video»; cláusula Modificación y cancelación del servicio CGC «Rakunten TV»; cláusula 9 CGC «YouTube»; cláusula 2.2 CGC «HBO España».

[9] Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias.

[10] Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a determinados aspectos de los contratos de suministro de contenidos digitales, de 9.12.2015, COM(2015) 634 final.

[11] Cabe destacar que este artículo, como la generalidad de la Propuesta de Directiva, subordina esta posibilidad a la voluntad del empresario, pues el primer supuesto de libre modificación de contenidos digitales es la inserción en el contrato de una cláusula en la que se prevea esta posibilidad.

[12] Entendemos como información suficiente en tiempo y forma aquella que contenga, de una forma comprensible, la amplitud de los cambios que se van a producir en el servicio, y que se haga con una antelación de al menos 30 días para que el consumidor tenga tiempo suficiente para considerar si desistir del contrato o no.

[13] Cláusula 4.8 CGC de «Netflix»; cláusula 2 CGC de «Amazon Prime Video»; cláusula Utilización del Servicio a través de las aplicaciones disponibles para los dispositivos autorizados CGC «Rakunten TV».

[14] Estos requisitos se encuentran recogidos en el art. 60 TRLGDCU, de modo que nos sirve para conceptualizar su alcance en Cámara Lapuente, S., «La nueva protección …», op. cit. Así, la funcionalidad se define como: «las posibles maneras de utilizar el contenido digital» (Cdo. 19 Directiva 99/44), lo que se ve completado por el art. 60.2 i) TRLGDCU al incluir al concepto «las medidas técnicas de protección aplicables, como son, entre otras, la protección a través de la gestión de los derechos digitales o la codificación regional». Por otro lado, el mismo considerando de la Directiva, como los arts. 60 y 97 TRLGDCU establecen la interoperabilidad como «programas estándar» que sean compatibles con el contenido digital y que, como apunta Cámara Lapuente en el artículo que hemos citado, sean «conocidos por el empresario o que quepa esperar razonablemente que conozca».

[15] Debería exponer si necesita Adobe Flash player 10 por ejemplo, u otros softwares licenciados a los cuales el usuario debe tener acceso para disfrutar del contenido digital.

[16] Cláusula 6.b CGC «Amazon Prime Video»; cláusula LIMITACIÓN Y/O EXCLUSIÓN DE GARANTÍAS Y DE RESPONSABILIDAD CGC «Rakunten TV»; cláusula 7.9 CGC «YouTube».

[17] v.gr: Puede generar ciertos trastornos en un menor de edad el visionado de ciertos contenidos que no han sido clasificados, o habiendo sido clasificados defectuosamente resultan dañinos para el público no autorizado. Por ejemplo, si una película «Kill Bill» está calificada como película infantil y un padre decide ver esa película en compañía de su hijo, sin saber realmente el género de la misma, dicha calificación defectuosa ocasionará un perjuicio sobre el consumidor (trastornos en la mente del niño), por lo que la plataforma no podrá exonerarse de todo tipo de responsabilidad por un contenido que debería estar clasificado correctamente.

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